|
Que mi mirada no vuelva nunca
atrás
que tu recuerdo de ahora borre
tu antiguo recuerdo, demasiado
profundo para no herir.
Que lo arrastre hasta el fondo
de la tierra
y lo deje yacer allí en un
inmenso cementerio
de flores, donde emigren tus
besos a su lado
y reposen antiguas caricias.
Y que, por fin, se desmonte
esa ola de angustia, porque lo que tenga que estar enterrado
descanse al fin en paz y su
voz se pierda
para siempre entre el polvo
del olvido.
EL OLVIDO
|