- Lo que daría por verme enredada en
tus brazos,
- confortada de amor y necesidad,
- sabida, querida, adulada, amada.
- Miro al horizonte porque la ventana
lo quiere,
- sin pestañear espero el declive,
- sentada en una piedra, callada.
- Miro a mi alrededor,
- los ojos cerrados al desastre
- de una habitación abandonada,
yerma, cercana.
- La luna ya no quiere mirarme,
- ni sonríe ni llora,
- la luna estrella del planeta tierra
- gira alrededor de la tierra.
- Las hadas duermen en mis sueños de
niña malcriada.
- La noche ya no tiene gnomos
revoltosos.
- Imagino el llanto de una guitarra
- en un patio sin duende.
- La luna deja caer un pañuelo
- en el agua de una fuente.
- Cierro la puerta sabiendo que tú
no entrarás,
- dos vueltas de llave, el felpudo en
su lugar.