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- AMIGAS
DE NOCHES EFÍMERAS
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- Ellas
son mis amigas... sólo salgo con ellas de
noche.
- Antes
de salir se acicalan
- perfuman
su escote y su nuca
- se
emperifollan de pies a cabeza
- cabello
brillante, zapatos de aguja
- vestidos
elegantes y provocativos
- medias
negras de licra
- bolso
a juego lleno de sorpresas:
- tabaco
y una petaca llena de alcohol.
- Iluminan
sus párpados, cansados
- realzan
y embellecen su mirada,
- amarga
y desdeñosa
- redibujan
con un lápiz sus labios,
- su
boca amordazada, sellada
- sus
ojos reflejan su pensamiento,
- aterido,
reticente
- sus
labios revelan su humor al instante.
- Así,
decididas salen a la calle
- ciegas
como topos ignoran su destino
- se
camuflan tras su maquillaje de noche
- saben
de memoria el código de la coquetería
- un
tratado infalible de seducción.
- Ellas
me dicen que necesitan un hombre
- que
las comprenda siempre,
- pero
que todos son iguales
- y
desconfían de sus manos extendidas
- se
sienten acosadas y beben cicuta
- así
envenenan sus sueños maltratados
- apoyadas
en barras, encendiendo un cigarrillo
- su
alma puritana las abruma
- detestan
la fragilidad del deseo,
- de
un desliz siquiera
- y
critican actitudes mundanas.
- Frecuentan
bares, caraokes y discotecas
- repletos
de tristeza y de humo.
- No
saben guardar un secreto
- censuran
la belleza emborrachada
- porque
están heridas de tiempo y de memoria
- y
no se atreven a romper el sortilegio
- ni
a apurar las horas que les quedan.
- Persiguen
un mundo que no existe
- que
se borra con el aliento bajo cero.
- Ellas
son, si es que lo saben
- a
veces... ¿mis amigas?