LA
LOZANA ANDALUZA
Francisco
Delicado
PRIMERA PARTE
MAMOTRETO
I
30
de junio de 1524.
La
Lozana, natural de Córdoba, marcha de su ciudad
natal al morir su padre, recorriendo numerosas ciudades
de España "aquí conversó con personas que la
amaban por su hermosura y gracia; asimismo, saltando
una pared sin licencia de su madre, se le derramó
la primera sangre que del natural tenía". Muerta
su madre, la recoge una tía.
MAMOTRETO
II
Aldonza,
Lozana, da muestras de su saber cocinar todo tipo
de platos y saber coser, la tía le propone el matrimonio
con un mercader.
MAMOTRETO
III
Aldonza
conoce al mercader y lo abandona todo por irse con
éste a Cádiz "¡Aldonza! ¿Sobrina! ¡Qué hacéis!
¿Dónde estáis? ¡Oh, pecadora de mí! El hombre deja
el padre y la madre por la mujer y la mujer olvida
por el hombre su nido,... mas no tenéis vos la culpa
sino yo, que teniendo la yesca busqué el eslabón;
mira qué pago, que si miro en ello, ella misma me
hizo alcahueta."
MAMOTRETO
IV
Marchan
como amantes Lozana, que cambia el nombre, y el
mercader primero a Cádiz y luego a Italia. Allí,
el padre del muchacho fue aprisionado y ella abandonada
en una costa.
MAMOTRETO
V
Llega
Lozana a Roma y comienza a ganarse la vida.
MAMOTRETO
VI
Llega
a casa de una camisera y le cuenta su historia:
"...que mozo mando a la madre que me acogiese
y me diesen buen lugar, y la puta vieja barbuda,
estrellera, dijo:..."
MAMOTRETO
VII
Continúa
la historia ante otras mujeres "...desde chica
me comía lo mío, y en ver hombre se en desperezaba,
y me quisiera ir con alguno, sino que no me lo daba
la edad."
MAMOTRETO
VIII
Se
lamenta de su pobre suerte.
MAMOTRETO
IX
Las
mujeres intentan deshacerse de ella y mandan a casa
de una judía de Zaragoza.
MAMOTRETO
X
Se
encuentra con una catalana que la reprende: "-Sogorbesa:
¡Anau al burdel, y laxau estar mon fill!
-Loz.-
Id vos, y besaldo donde sabéis!"
MAMOTRETO
XI
Conoce
a la Napolitana, señora con dos hijos para que trabaje
en su casa y le cuide los niños.
MAMOTRETO
XII
Sale
con Rampín, el niño de diez años, por Roma para
que le muestre la ciudad.
"-Loz.-
Quiero que vos seáis mi hijo, y dormiréis conmigo;
y mirá no me lo hagáis, que ese bozo demuestra que
ya no sois capón.
-Ram.-
Si vos me probásedes, no sería capón."
MAMOTRETO
XIII
Rampín
y la Lozana entran en la "Estufa".
MAMOTRETO
XIV
Lo
que pasaron la Lozana y su futuro criado en la cama...
MAMOTRETO
XV
Como
fueron mirando por Roma, hasta que vinieron a la
judería, y pusieron casa.
MAMOTRETO
XVI
Entran
a la judería, y gracias a Trigo encuentran casa.
MAMOTRETO
XVII
Conversación
del autor con Rampín de los mamotretos siguientes.
MAMOTRETO
XVIII
Paseando
por la judería la reconoce una vieja: "¡Ay,
mi alma parece que os he visto y no sé donde! ¿Por
qué habéis mudado vestidos? No me recordaba; ya,
ya, decíme, ¿y, habéis os hecho puta? Amargá de
vos, que no lo podrés sufrir, que es gran trabajo.
MAMOTRETO
XIX
Goza
de sus primeros clientes: un maestresala, un macero
y un balijero de su señoría.
"Loz.-
Por mi vida que me meo toda, antes que venga nadie.
Ram.-
Hacé presto, que veis allí uno viene que yo lo conozco."
MAMOTRETO
XX
Las
preguntas que hizo la Lozana al Balijero sobre los
tipos de putas de la zona.
MAMOTRETO
XXI
Continúa
la conversación sobre las putas.
MAMOTRETO
XXII
Marcha
el Balijero y duermen Lozana y su criado hasta que
llega Trigo.
MAMOTRETO
XXIII
Va
la Lozana a casa de una cortesana a curarle un "mal
de madre" después de que ésta haya parido.
También da remedio al canónigo que la dejo en tal
estado y padece del mismo mal: " Canónigo.-
...que ha veinte días que soy estado de cortarme
lo mío tanto me duele cuando orino, y según dice
el médico, tengo que lamer todo este año, y a la
fin creo que me lo cortarán."
SEGUNDA PARTE
MAMOTRETO
XXIV
Cómo
comenzó a conversar con todos, y cómo el autor la
conoció por intercesión de un compañero, que era
criado de un embajador milanés, al cual ella sirvió
la primera vez con una moza no virgen sino apretada.
MAMOTRETO
XXV
El
autor encuentra a la Lozana en casa de una amiga
cortesana.
MAMOTRETO
XXVI
Va
a casa y se encuentra a Germán, con el que queda
para el día siguiente.
MAMOTRETO
XXVII
Piropos
en la calle.
MAMOTRETO
XXVIII
Va
la Lozana a casa de un monseñor español, y después
de presentarse le propone hacer de comer a la española,
éste acepta.
MAMOTRETO
XXIX
Conversa
la Lozana con la madre de otra puta, que servía
al tal monseñor: "...que a mi hija no le cuesta
sino demandallo, y tal vuelta se entra ella misma
en la guardarropa del monseñor y toma lo que quiere
y envía a casa, que como dicen, más tira coño que
soga."
MAMOTRETO
XXX
Acuerdan
el precio la Lozana con unos jóvenes.
MAMOTRETO
XXXI
La
Lozana, preocupada, cuenta el sueño que tuvo de
Rampín, que caía en el río y otro día que se lo
llevaron a prisión.
MAMOTRETO
XXXII
El
sueño se cumple y Rampín está en prisión por un
asuntillo.
MAMOTRETO
XXXIII
Rampín
cae en la fosa séptica y lo saca una amigo de la
Lozana:
"Trinchante.-
...está en la privada y andámoslo buscar, sorbe,
no te ahogues, dad acá una cuerda, ¿está en la mierda?
Rampín.-
Tirá, tirá más.
Trinchante.-
Ásete, pese a tal contigo, que agora saliste de
prisión y viniste a caer en la mierda."
MAMOTRETO
XXXIV
La
Lozana va buscando casa y habla con el Escudero:
"...las putas cada tres meses se mudan por
parecer fruta nueva."
MAMOTRETO
XXXV
Conversaciones
con conocidos.
MAMOTRETO
XXXVI
Rollito
con un embajador.
MAMOTRETO
XXXVII
Cómo
de allí se despidió la Lozana y se fue a casa de
un hidalgo que la buscaba y estando solos se lo
hizo, porque diese fe a otra de que lo sabia hacer.
MAMOTRETO
XXXVIII
Entra
la Lozana en la baratería de los gentiles hombres,
y saca lo que puede.
MAMOTRETO
XXXIX
Conversa
la Lozana con una compañera puta porque el cliente
no le quiere pagar lo que vale. Lozana habla con
él.
MAMOTRETO
XL
Camino
hacia su casa se encuentra con tres compañeras putas,
y después con dos hombres que la conocen de hace
tiempo.
TERCERA PARTE
MAMOTRETO
XLI
Lozana,
enriquecida con su trabajo, se dedica a asuntos
más agradecidos: afeita a algunas putas amigas,
la Griega y la Julia, les hace las cejas...
MAMOTRETO
XLII
El
autor entra en casa de la Lozana a pedirle un remedio
para la sordera de su huéspeda, y conversa con ésta,
que le invita a vino; el autor pide papel y tinta
para escribir unas cosas que ha oído que le han
gustado.
MAMOTRETO
XLIII
Un
hombre llega a casa de la Lozana cargando dos asnos
con cebollas y castañas para la Fresca por haber
sanado al hijo de ésta.
MAMOTRETO
XLIV
Silvano
va a visitar a la Lozana.
MAMOTRETO
XLV
Continúa
la conversación con Silvano.
MAMOTRETO
XLVI
Lozana
sigue la conversación con Silvano, son conocidos
desde hace tiempo.
MAMOTRETO
XLVII
Silvano
se despide de la Lozana, pero antes da muestras
de conocer España, describiendo numerosos lugares
y relacionándolos con la mitología latina. El autor
se descubre como cordobés.
MAMOTRETO
XLVIII
Diez
cortesanas van a casa de la Lozana a afeitarse,
depilarse, hacerse la manicura... Más tarde van
a su casa dos mujeres casadas.
MAMOTRETO
XLIX
Rampín
va a buscar a la Lozana para que cure a un gentilhombre
que se encuentra en cama enfermo.
MAMOTRETO
L
Llega
la Lozana a casa del gentilhombre, Trujillo, y éste
le indica cuál es su mal: su miembro le ha crecido
espectacularmente, y necesita ver el de la Lozana
para sanar.
MAMOTRETO
LI
La
Lozana sale de la casa del gentilhombre muy enojada
porque se considera engañada y ultrajada.
MAMOTRETO
LII
Por
el camino se encuentra con un vagabundo que le dice
que una tal Celidonia es la puta más popular y rica
de toda Roma, pero que ella, la Lozana es más rica
en linaje y sangre: le invita a comer a su casa.
MAMOTRETO
LIII
Llega
a su casa la puta Divicia, que ha hecho fortuna
en el extranjero (ha cambiado los dientes que tenía
de plata por unos de hueso de ciervo. La Lozana
da muestras de su "erudición" contando
la historia de Roma desde la época del emperador
Tiberio. La puta Divicia conoce al vagabundo que
dormía en el interior de la casa, y le propone ser
su chulo.
MAMOTRETO
LIV
"Entre
col y col, lechuga", la Lozana da consejos
sobre economía a la puta Divicia, que quiere vender
unos cuchillos.
MAMOTRETO
LV
Coridón,
joven de dieciocho años, recibe consejos de amor
cortés de la Lozana: le propone engañar al viejo
que se casó con su enamorada, primero haciéndose
pasar por una loca muchacha, y después, al tener
su confianza, gozar de ella.
El
autor da muestras de conocer el italiano de Mantua.
MAMOTRETO
LVI
Dos
galanes observan los movimientos en la calle de
la Lozana: una de las mujeres que salen de su casa
les informan de la oración que dice la Lozana para
quitar el mal de ojo, y sanar de una quemadura.
MAMOTRETO
LVII
La
Lozana sale de su casa y se encuentra con los galanes
en una esquina, quedando para más tarde; marcha
la Lozana a casa de cuatro cortesanas, y recibe
de ellas presentes.
MAMOTRETO
LVIII
La
Lozana en casa de otra puta se encuentra con dos
rufianes napolitanos.
MAMOTRETO
LIX
La
Lozana visita a Madona Clarina, y se encuentra allí
con un médico y un cirujano, quienes le insinúan
que no les quedan enfermos a los que visitar porque
la Lozana medica más pacientes que ellos.
MAMOTRETO
LX
La
Lozana visita la casa de la Aviñonesa, y encuentra
allí dos antiguos conocidos, juristas, de los que
critica su pedantería.
MAMOTRETO
LXI
Conversación
de La Lozana con un médico en casa de la Aviñonesa
sobre de dónde provenía la sabiduría de ésta.
MAMOTRETO
LXII
El
médico piropea la sabiduría popular de la Lozana,
y le propone ser su "ayudante", ella le
insinúa que sólo la vergüenza le para los pies...
MAMOTRETO
LXIII
La
Lozana conversa con una doncella que no conoce hombre,
y ésta le pregunta sobre algunos dichos populares.
MAMOTRETO
LXIV
Cuatro
palafreneros negocian con la Lozana dar posada en
su casa dos meses a un gentilhombre.
MAMOTRETO
LXV
Porfirio,
el gentilhombre, llega a Roma con su asno, Robusto,
con quien habla porque entiende como una persona.
MAMOTRETO
LXVI
CÓMO
LA LOZANA SE FUE A VIVIR A LA ÍNSULA DE LÍPARI,
Y ALLÍ ACABÓ MUY SANTAMENTE ELLA Y SU PRETÉRITO
CRIADO RAMPÍN, Y AQUÍ SE NOTA SU FIN Y UN SUEÑO
QUE SOÑÓ. |