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por Carmen Javaloyes

La prostitución en el tiempo de
BOCCACCIO

El Decamerón, escrito entre 1348 y 1353, está considerado como la primera colección europea de relatos escrita en lengua nacional (florentino).

De influencia petrarquiana en cuanto al empleo de la lengua romance en contraposición al latín y por el tema intrascendente de sus relatos, el Decamerón se hizo rápidamente conocido en los círculos literarios como colección de cuentos que giraba en torno a las pasiones más bajas: envidias, celos, adulterios, clero corrompido, prostitutas,...

El Decamerón tiene como fondo la gran epidemia de peste que azotó Florencia en 1348. Un grupo de jóvenes de la nobleza (tres muchachos y siete damas) huye al campo a la finca de uno de ellos, y como distracción deciden pasar el tiempo contando historietas, por turno, durante diez días. El tema, dentro de la literatura de evasión, caracterizada por el empleo de temas jocosos, podemos considerarlo como la prehistoria de la sociedad de consumo, hay una demanda de un tipo de literatura exclusivamente para distraer, con el sentido que hoy damos a la literatura, en contraste con el empleo estrictamente docente de las letras.

Encontramos así historias de maridos engañados, y que engañan, curas que persiguen a damas, damas que ocultan a frailes en sus habitaciones, prostitutas que emplean todas sus artes para engañar, y otras que son engañadas:

“Si en mis escritos se encuentran algunos pasajes capaces de ruborizar a una señora, la misma naturaleza de las historias así lo exigía, y toda persona de buen sentido que intente juzgarlas imparcialmente convendrá conmigo en que no era posible darles otra forma y narrarlas de otra manera sin alterar su esencia.”

En la historia El Enamorado Tonto y Burlado, se nos presenta la historia de un pobre hombre, ya de mediana edad, que se enamora perdidamente de una muchacha, que resultará ser una prostituta. Encontramos aquí los tópicos del amor medieval: el amor como pasión que ciega los sentidos y vuelve al hombre un muñeco, un tonto enamorado; el amor es una enfermedad de la juventud, no de un pobre "chocho" que hace el ridículo tocando su guitarra y cantando cancioncillas de amor... a una prostituta; las damas, como describe en numerosas historietas, son las únicas capaces de compartir la pasión, aunque sea de forma adúltera, con un caballero o un clérigo; en cambio, las prostitutas emplean su cuerpo para engañar, o para saciar sus impulsos.

El papel de las prostitutas en la sociedad contemporánea a Boccaccio es tratado de forma particular, nunca de forma moralista, sin criticar su existencia o sus tácticas para saciar sus instintos, sino una crítica haciendo hincapié en el engaño, como en La Engañadora Engañada, donde una prostituta se aprovecha de los mercaderes que se acercan a su ciudad para robarles a través de mil tretas cortesanas el valor de sus mercaderías.

La prostitución estuvo regulada hasta el siglo XIII por el derecho canónico y más tarde por el poder civil en un intento por normalizar el papel de las casas de prostitutas en las ciudades, por eso nos encontramos con pocas penas contra las prostitutas (en realidad sólo la excomunión menor), no se condena la promiscuidad sexual, sino el engaño y los beneficios económicos que obtiene el proxeneta (cuyas penas iban desde el destierro hasta la muerte).

La razón básica de esta regularización era el evitar grandes vicios y daños a las personas honradas aceptando la prostitución como mal menor.

El problema se encontraba en regular la casa de putas de las grandes ciudades: se establecía así un burdel fijo para la mancebía y se prohibía que ninguna cortesana “bailara” fuera del lugar señalado para su trabajo. En las primeras mancebías (Valencia, 1321 y más tarde en el resto de Europa) ya se establece la estructura de lo que será la prostitución reglada, cómo se deben gobernar las mancebías y la condición social de la prostituta.

Las prostitutas son, en origen, mujeres de baja condición social y escasos recursos, de ahí que se establezca la figura del Hostalero, que es el dueño de una casa que se dedica a la prostitución y donde se acoge a las que luego serán prostitutas, a quienes prestará dinero y ropas para que ejerzan su trabajo firmando un documento. A mitad del siglo XV la reglamentación de las mancebías se amplía a todos los detalles: la casa, las ropas, la comida, precios estables... Así, la muchacha que se quiera dedicar al empleo más viejo del mundo, antes ha de buscar Hostalero.

Esto trajo consigo el que se fuera a la caza de la prostituta fuera del recinto de la mancebía. Así, estaba prohibido que una mujer soltera estuviera a solas en su casa con un hombre bajo la acusación de, o bien ser una prostituta o una pecadora. Así, se establece como norma para evitar el adulterio el enviar a cualquier mujer a la que se encuentre a solas con un hombre casado al burdel de la ciudad. Además se establece como castigo a los padres que vendan a una hija para que abusen de ella la pena de ser azotados hasta la muerte, y lo mismo para los hombres casados que prostituyan a su esposa. Así, ningún Hostalero podía aceptar a ninguna muchacha en su casa sin que antes no fuera presentada al Justicia Criminal.

Las prostitutas estaban clasificadas de la siguiente manera:

-Encubiertas o rameras:

Enamoradas: no cobran lo establecido, o sólo aceptan regalos. Viven en su propia casa.

Cantoneras: dentro de casas privadas y asesoradas por una alcahueta.

-Públicas: las únicas aceptadas por los poderes sociales.

Todas las prostitutas debían pagar un impuesto (de ahí las penas a las prostitutas “privadas” que trabajaban fuera del burdel y no estaban declaradas como tales); a pesar de todas las medidas, la prostitución clandestina no pudo ser erradicada porque los hombres casados y los clérigos tenían prohibida la entrada al burdel, recurriendo a Cantoneras y Enamoradas, por lo que la prostituta al margen de la ley no llegará nunca a desaparecer.

La prostituta Enamorada se finge enamorada del seducido, sacándole todo lo que puede, es la prostituta de la Historia X La Engañadora Engañada, contra la que está Boccaccio; en cambio, la prostituta de la Historia V El Tonto Enamorado y Burlado es una prostituta Pública, por lo que la moraleja del cuento no va contra ella, sino contra el que hace uso de ella engañando a su esposa. 

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