- En la hora infernal
- las pesadillas apuntan
- a mi garganta.
- Tañe a muerto
- despacio y grave
- y se oyen lamentos
- y llantos entrecortados
- en la noche sin fin.
- Es la hora larga y densa
- llena de espadas
- iluminada por cera
- amarillenta, hora
- marmórea y putrefacta
- en que la sangre corre
- lenta por mis venas
- y el aliento se paraliza
- súbitamente, sin pulso
- perdido queda
- en el tiempo.
- Hora hecha de espanto
- y huesos de difunto
- que huele a podredumbre
- y provoca náuseas
- encadenándonos al árbol
- de la muerte
- para robarnos
- con un beso oscuro
- la poca vida
- que nos queda.
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