- De las manos de Isabel
Alamar, licenciada en Filología hispánica y que actualmente
trabaja como correctora de estilo y traductora del catalán,
nos llega este poemario que consigue sorprendernos por su mensaje
altamente inconformista. Y es que este libro utiliza la crítica
feroz para ahondar en los conflictos sociales con una voz propia,
arrolladora, comprometida, una voz que nos demuestra que esta
mujer no renuncia a decir lo que realmente quiere o piensa de
la vida.
- Por este motivo, nos habla de temas cruciales como el trabajo,
la xenofobia, la política o el terrorismo. Y lo hace con un
lenguaje claro y directo, como la vida misma. Un lenguaje que
actúa como una bomba de relojería que apunta directamente a
nuestras conciencias, intentando despertarlas de su posible
letargo. Y es que Siempre hay una ametralladora que cambia
el rumbo de las cosas, como bien dice en uno de sus versos
el también poeta Rafael Coloma.
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Por eso, no nos debemos conformar
con poco o con nada, sino que debemos en cambio luchar por aquello
que queremos.
- Y la autora nos lo hace saber así a través de unos versos
libres, escritos con un estilo sencillo, comprensible, incluso
coloquial, porque lo que realmente importa es el mensaje más
que la forma.
- Tampoco podemos dejar de decir que el tema del erotismo ocupa
un lugar central en este poemario.
- Se trata de un erotismo fuertemente desinhibido, con alusiones
claras a todo lo sexual, a un mundo sensitivo vivido con los
cinco sentidos, poemas como De erótica,
El deseo o Ángeles sin sexo
así nos lo demuestran.
- En fin, por todo ello este poemario es el testimonio vivo
de una mujer singular, y seguramente conectará con el punto
de vista de más de un lector. De hecho, sólo tiene que hacer
la prueba:
- http://www.ellibrodigital.com/detail.asp?id=112
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