|
Ensayo
sugerente y revelador que nos propone realizar un
recorrido a través de la política y la sociedad
americana, y además consigue abrir por contraposición
una vía de debate acerca también de nuestra propia
cultura, de nuestra propia realidad y la de otros
países, y sobre el papel que todos juntos representamos,
o más bien nos dejan representar, en el escenario
mundial.
Esta
propuesta literaria pone sin miedo ni cortapisas el dedo
en la llaga en más de un aspecto, por ejemplo en la
percepción que tiene el pueblo americano sobre su país
como el país con mayúsculas de la democracia, de los
derechos humanos y de la libertad; de hecho,
constantemente, los medios de comunicación americanos se
encargan de promover esta idea y de reforzar la creencia
de que el estilo de vida americano es mejor y el único
posible.
Pero,
la verdad es otra, y es otra bien distinta. Y este libro
no duda en realizar afirmaciones contundentes ni en
facilitarnos informaciones como las siguientes: EE. UU.
sobre todo en los últimos tiempos ha intervenido y
promovido más de una guerra, ha apoyado a más de un
dictador, ha censurado a otros países por tener armas de
destrucción masiva (cuando hoy por hoy es el país
que posee la mayor reserva de armas nucleares de todo el
mundo), no ha reconocido aún como derechos humanos (el
derecho a la comida, a la educación, al trabajo o a la
atención sanitaria); y en otras ocasiones, simplemente,
no se ha preocupado por asuntos como la contaminación o
el calentamiento del planeta.
|
|
En definitiva, a este país solo parecen
importarle sus propios intereses económicos:
el control de la producción y de todo el mercado mundial
es hoy por hoy uno de sus principales objetivos.
En suma,
podemos asegurar que la lectura de estas páginas
verdaderamente críticas con la realidad americana, en la
que Estados Unidos es colocado simbólicamente en la
palestra, contribuirán, entre otras cosas, a que
conozcamos opiniones serias y contrastadas, y a que
manejemos, en general, más datos sobre la verdadera
realidad político-social estadounidense, pero
también, como ya he dicho antes, sobre nuestra propia
cultura y nuestra propia realidad, o hará que,
simplemente, nos planteemos, cuestiones tales como
adónde puede conducirnos ese competitivismo, ese
capitalismo despiadado, ese hiperimperialismo
que
como modelo nos propone y trata a la vez de imponernos
Estados Unidos.
Y es que,
sin duda, estas páginas redactadas por el escritor y
crítico cultural, Ziauddin Sadar y por la escritora y
antropóloga, Merryl Wyn Davies, han sido escritas con el
fin de que el pueblo americano realice una sana
autocrítica, un análisis profundo y detallado acerca de
su país, en el que sean capaces de reconocer que EE.
UU. no es el país ideal que ellos creían o les
habían hecho creer, y que abriéndose al exterior hacia
otras culturas, hacia otros modos de pensar, pueden
aprender y salir enriquecidos de la experiencia. Es más,
es absolutamente necesario que así sea.
|