La claridad de la temerosa ninfa se ha
enturbiado
está confundida ante la falsedad
del amador aviesa
El corazón percute y produce raeduras iracundas
rasgaduras a flor de piel y en la enervada
condición del ánima
destruida
Elcosmos no es encantamiento sino permanencia
suma equivalente de factores que nos acreditan
en la materia
y en el aliento
de ahí su peligrosa perfección
Ella está desbaratada en la oquedad
de este mutismo
y mis ojos se rinden
en la traición bufa
en el lascivo desconsuelo
Los festejos ofuscan y penden ahora como
lienzo sucio
en la mutilada habitación
del infeliz -¿seré yo?- que tiene erosionada
el alma.
Él
es el reflejo del apetito genésico
el ruego que redunda con dicción translúcida
en una jerga ramplona
y la piel suda sus humores su identidad
natural.
La muchacha
frágil está envilecida
el odio no afecta sus placenteros ademanes
ni su posterioridad de ninfa joven.
|
Realidad literaL
Actualidad Crítica - Ensayo - Poesía - Narrativa - Clásicos
castellanos - Lingüística- Clásicos universales
|