Breves
| El cielo como cabrón Dicen que la primera vez que un hombre mira al cielo, éste, que es un enorme cabronazo con excedentes de humor negro, decide su futuro. Y a él le dijo: En todo este tiempo he visto a muchos hombres alzar la mirada hacia mí y, entre ellas, he visto pocas, muy pocas, tan frías y vacías como la tuya, que se me antoja incapaz siquiera de ver a los árboles.
|
No
nos quedará París
Difícilmente te invitaré a París, ni aunque busque tu forma y tus colores. |
Tus
labios nunca
Hay labios que sólo sirven para rezar o para anunciar su marcha, pero no son los tuyos.
|
| |