| Gu
ti shi para el maestro Li-Bai
«Caminando
debajo de los cielos
zigzaguean mis pasos en amarillas azucenas
el resplandor de la luna cae ahora preciso en tu pálido rostro
Y levanto la cabeza pues acompañado de ti, Li bai, he olvidado
mis penas.»
Gu
ti shi sobre el sendero de plata en el crepúsculo
Pequeña
mía, me preguntas ¿por qué es que vivo rodeado
de murallas?
Y atenuando mi amargura -milenaria- te respondo sin mover los labios:
«Los círculos de fuego, ¡hermosa ninfa!,
destruyen los bosques para ser sabios».
Yuefu para el inmortal desterrado
«Bebo
acompañado solo de tus versos, venerable Li-Tai-Po,
porque sé que con el vino me llevarás contigo ante
los dioses
aunque sólo sea un hombre sin sombra y sin reflejo de la
luna en mi copa
pues tú sabio anacoreta con tu lira me conduces más
allá de los montes
al final de los inviernos.»
|