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Fernando R. Ortega

 

otro año

sabes que llega el final del camino,
que nada es lo que parece
y todo es como se muestra;

ayer no existe y mañana es un trazo
en una ilusión dibujada;

sólo cuenta el ahora,
un carpe diem prisionero
de las manecillas de tu reloj de pulsera;

manten tu bandera alta y grita ahora
como si el tiempo se escapase
por las grietas de tus manos;

la noche cerrará otro ciclo,
otro verso, otra frase,
mas se abrirá la ventana a una nueva
sensación universal: tu vida.

© (del poemario Dibujé un arco iris)


presente

quizá me atrape el presente
en su gigantesca red tupida
de momentos intensos, quizá blancos;

tal vez, esta lucha por dejar de ser ahora
y encontrarme en puede ser mañana
me deje sin aliento futuro;

la inmersión en el mar del ayer
agotó por un segundo mis pulmones
llenos de recuerdos que enseguida
se fueron y nada se grabó en mis retinas;

sigo prisionero del momento
de ese montaje just in time
pero lucho por un futuro que se complete
con minutos ensartados en este
lienzo de descanso y libre
de arrebatos del no hay tiempo
congele los eslabones hasta nuestro corazón;

aún hoy luchamos contra la mentira
de ver historias reflejadas en este espejo.

© (del poemario Dibujé un arco iris)


futuro

pintaría mi futuro con letras escarlatas,
lo adornaría con guirnaldas de gotas de agua,
lo mecería en la cuna de la luna menguante
y tras amamantarlo con largas puestas de sol,
dejaría que volase entre trazos pintados
por los rayos de sol de medio día;

y aún pasando frío, lo taparía con el velo
de tu mirada, salvaje y marítima,
y cuando llegara la hora del adiós
mi futuro ya no existiría,
sólo sería presente:
aún este momento.

© (del poemario Dibujé un arco iris)


la medida

¿cuánto tiempo tiene una vida?
¿se puede medir cuánto pesa tu pulso
o un pedazo de tu respiración?
tratamos de atrapar el tiempo
inventamos el reloj analógico
o con números rojos,
digitales,
sabemos el cambio de nuestro precio
y cuanto arrojan los enloquecidos dígitos
infernales de nuestra cuenta corriente
pero tratamos de atrapar un suspiro
y es en vano
intentamos pesar los besos
y se fracasa;

ahora luchamos por saber cuánto sabemos
y nos achicamos al saber que no sabemos nada;

la tierra, el mar, el desierto...los elementos
son viejos y sabios
y no preguntan
ni miran las rayas de las manos
para averiguar su futuro;

el pasado los observa
el presente los insulta
¿y el futuro?

el futuro es suyo.

© (del poemario Ittakus)


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