Te llamo Rosita
Eres tierna y pequeña
Una bola lanuda
Rechoncha dirían algunos
Que se enreda a las ganas de mi pecho
Y en suspiros de arrebato
Me deja una alianza
Un ovillo de lunas
Que crecen y se abrevian
Y así son los abrazos
Con que nos estrechamos
Te llamo Rosa
Y aunque hueles a viento
Tu pelo negro se deshoja
Y si te digo ven
Qué importa el largo de tus patas
Si a zancadas me traes el universo
Y el húmedo jadeo de tu nariz se enfría
Cuando todo tu cuerpo es sudor de alegría
Te llamo de cualquier manera
Y llegas
Por eso pienso en Séneca
Y conozco a los hombres
Y te quiero, pequeña