Al
único amor sin pena sin dicha sin retorno
Al porvenir de los dementes
A los sepultureros a los alegres compañeros de presidio
Al punzante al ardiente recuerdo del tatuaje
A mi amada muerta
A quienes dudan todavía |
César
Moro |
Quisiera
ser inocente en un planeta inocente
Milagro murciélago minero ciego hombre al revés
Todavía un niño de tierra liberado redimido
Libelo rinoceronte expresionista de lo clásico
Un molino nuevísimo moliendo el cuerpo santo de la poesía
[1]
Un monstruo con cabeza de árbol
Brazos de aguacero tórax de caballo
Piernas de hambriento flamenco rojo blanco y rojo [2]
Cuello de poeta muerto pero eterno
Paria de madera que navega en el grifo amarillo horno de mujer
Mirada de mariposa ebria negra en totalidad
Existencia de menos 4 horas en Pisco Sour [3] y
ser de frágil y lúcido espanto
Caminata de una rueda de hueso o clavícula de hierro líquido
Vida playa paradoja
La poesía sin sangre
Bosques de ideas cuelgan bellos cuerpos
La poesía que es maravilla imperfecta o
Sueño a la salida de la vida a la primera puerta de la muerte
Tan blanca como La teoría de la relatividad [4]
Amor insustituible máquina de hacer paz
Para no ver un asesinato en la calle
Solamente ser un instante sagrado en secreto el corazón de
La Antártica [5]
Antorcha en vuelo sostenido alguna imagen abortada
Una brisa cortante subterránea y suave
Una destrucción justificada para empezar de nuevo
Como ente invisible aferrarme al inefable
Pasajero del amor tan crudo y verdadero
Una mirada inocente flexible acomodable en mí
También frágil e incompleto horizonte
En esta ciudad como en cualquier ciudad que jacta de grandeza
Habida pasada o por venir en los ingentes cubos discos díscolos
La poesía que siempre está oculta
Es habitante multiplicado en capital fauvista del herrero
La fruta de Tokio México New York Beijing París Sidney
Sao Paulo Frankfurt Londres Montreal Barcelona y Zurich
Están regadas las ánimas de La Biblia [6]
En corderos negros recorriendo a paso en tríptico
Los bellos murales de Los reyes rojos [7]
Con espadas de sudor y agua clara entre lágrima y lápida
en el lago Titicaca [8]
Para poder jugar con mis amigos en una calle ancha e infinita
Tantas veces infinita mayores veces visitada
En óleo todavía siempre virgen la pinacoteca puente
Del Banco Central de Reserva de mi amado Perú transitando
Otra vez Lima en un podomóvil loco de corequenques inmortales
O dentro de un cóndor submarino galopando
Como salmón preñado a La serpiente de oro [9]
Marca autóctono autónomo auténtico auquénido
o Fórmula 1
Incansable a tajos y salivazos en la cara entre cataratas cañetanas
Abrazando a sonrisa la sombra que tiene patas de cangrejo [10]
Copulada y tragada por la luz indiferente
A su ternura negra culpable de corazón mineral
Esta mano tan robótica como cauda equina
Todos los días largo el reloj rogando sobrevivir y ver belleza
Despojada de un límite o Poema sin límites de velocidad
[11]
Al vacío incompleto para amar verso abstruso
Desnudo en el cráneo océano del Caballito de Totora
[12]
Ser primario nota prohibida el secreto de los secretos de Los Andes
Camino que da la vuelta al mundo está esperando
Una mirada guardada o Kachampa de Teodoro Valcárcel [13]
Bajo alguna mastaba en telar o roca hecha nudo infinito
Caverna que sale y entra válvula policúspide en la
montaña flor
Vida tan corta pasajera retornada y extraña
Como permanente desconocida
Edad de la Tierra espero no único planeta de la poesía
Atropello de dejar de existir perversión de morir
Galería del amor luz azul piel de mujer
Devoción o vaso de agua muerta resucitada en vida
Instrumento o vientre de madre que llena
El vacío espejo o símbolo de caos
Los cuentos de prosa patria dadaísmo por mi vida
Y no las filiales Prosas Apátridas de Julio Ramón
Ribeyro [14]
Alga inocente que crece del hidrógeno estancado
Estribaciones andinas que brotan sobre la arena frutal antonimia
[15]
Escupamos el amor guerra y nos embarramos amor paz paz amor
Labio a labios pausa hembra macho macho hembra o
Granizo sin polo comienzo cometa tornillo idea de fuego en juegos
loco
Con mis amigos encontrar la poesía para jugar
A estar despiertos siempre vivos siempre
Alegres todo lo que se pueda
Cuerpo oscuro de átomos que comen luz blanca y quieta
Internamente somos microbios esperpentos arquitectónicos
Construyendo vagos y delicados objetos químicos
Por la ciudad que no es está invertida de mirada superrealista
vasta
El cerro San Cristóbal del lapicero playa viva en la niña
[16]
Mis cínicas cinco pulgas como trompa de elefante América
En arco y lanza india al rescate de Atahualpa
Soporte de balcones y terrazas arqueológicas laberintos de
poesía
Exactamente tallada en cuerdas rústicas [17]
Piedra parida o amamantada en piedra
Una ínsula infinita de aire y existencia solar
Vivir un amor raudo con una mujer lo menos posible extranjera
Lo más posible en sueños de abierta primavera
Para amarrarla y ser primera flor sobre planeta inocente
Distante pero puro en mi ciudad natal o pueblo nuevo
Elijo mi libertad para jugar fútbol todos iguales [18]
Con sangre y sin sangre en moto camión triciclo convertible
bicicleta limosina
Avión patines camioneta helicóptero skate combi cohete
o bus
En gran vereda que cae golpea cierra grita se eleva y explota y
mata a veces
El tiempo en una tuerca o piñón de Lima sensible y
frágil
Un basural en Caquetá y un edificio en lancha
Noche que intercambias una estrella por un plato vacío
Escultura perenne estática que llena los ojos ponzoñosos
El que recauda en vastas bolsas blancas el difunto
Las botellas chancadas ocupan menos espacio [19]
Con un pie con una cosa abstracta
Aquella la que se bebió el agua que regala la vida
Un humilde igual de increíble existencia las flores de ozono
Los que tienen más de seis hijos que los libros no valen
Sino únicamente su peso en papel reciclar igual un poema
lento
Que se traga su complejidad simplicidad maravilla
Que sobrevive sin balcón sin jardín ciudad
En La Punta más ligada al fardo vacío azul del Océano
Pacífico
Sempiterno cuadro en fresco hábito y red de oro
De Fernando de Szyszlo para pescar el cielo plomo [20]
El plomo del cielo imprimir y olvidar recordar
La no tan horrible Lima para despejar Lima la temible
Santa poesía líbrame de seguir destruyendo mi planeta
vivo
El planeta vivirá el planeta recuerdo los que vendrán
Tortugas apiladas bacanales como montón de piedras cabañas
tumbas
Vida espero irrepetible pesadilla
Estallaban en 20530 pedazos las chozas coches bancos
Cosas de juguetes tristes de los niños recaudando
Los estómagos de sus parientes y vecinos tan distantes
Hechos pedazos y la calle era el Perú
Y el Perú un camal que sacrificaba el oxígeno que
a las justas bebíamos [21]
De vez en ves cuando se materializaban los panes intangibles
Y a todo camino rezábamos separar un lugar tranquilo en el
cielo
Aun sobre la vida incorrecta [22]
Hacíamos largas colas para comer cabezas de pollo críptico
E iba al colegio y nada sabía de regresar a casa [23]
Todo era despedirse fuerte llorar con todas las esperanzas a cuestas
Para que retornes completo y no me digan la mitad
Que mi madre no lo soportará
Para enterrarte sólo el fémur y calcular la libertad
Todo estaba incorrecto se sufría de ida y vuelta
De dentro para fuera y de afuera para adentro
Éramos los radares negativos y no como La piedra autocrítica
[24]
Pero yo he crecido mi sangre peruana se despierta
Ahora que hay algunos votos verdaderos
Todo puede ser diferente
En las calles solitarias de colores estará evidente Lima
la fauvista [25]
En la calle quisiera ser un niño y pasear tranquilamente
Por la tierra verde hojas jardines bosques selvas monte de madre
Amarilla sol eterno día entre flores fotosíntesis
del pan
Marrón hombres puros vidas densas montañas columnas
vertebrales
Rojo constelación de estrellas hijos dibujos o génesis
Genes que prometen la preservación de la vida
Gemas como puertas que amanecen siempre
Celeste charco laguna lago lluvia cuna y cañas dulces
Agua blanda diurna imperceptible hielo y
Miel Azul para otra clase de océano mar pulcro tierra toda
santa
Para abrazar a mis amigos volar con ellos estas calles mágicas
Este cielo triste pero alegre como nosotros
Los sólidos danzantes de tijeras largas gordas y curvas frágiles
No en la calle futurista sino en la cama de una historia amada
Antigua y viva sobre el lomo de las mulas una cueva en Toquepala
Otra vez visitando con mi amigo César Tello [26]
Avanzando en clave de canto y sinfonía etérea
Desde mi fálica Caral [27] a la otra Machu
Picchu
En barro piel ladrillo y pez de plata
Cíclica en La Procesión de La Papa [28]
Con Gerardo Chávez en Chan Chan a la fruta disuelta una infusión
En escala blanca para tomar cultura todavía
Para escuchar La flor de la Canela enamorada de El plebeyo
Y no me arranches la cartera libro
Que no se me caigan los dientes como sombreros cariados a la sopa
Tu memoria que soy el mismo y tú mismo serena noche escalando
Un teatro en prohibición y polvo
Cuando vuelen mis museos favoritos
Mis parques ideales mis encuentros literarios y gritarán
que venga
Mario Vargas Llosa José María Arguedas y Nicomedes
Santa Cruz [29]
A un voto solamente no al terrorismo que mata y retrocede para vulgar
llorar
Gritar a los jugadores de los dados [30]
No tan eternos como siempre más humanos como un poco
Para sobrevivir por la misma calle desierta
Como sortijas de sangre regalada sobre cabellos esponjados
Cuando alguien cae cuando alguien muere
Cuando ya no juega el siempre
Sino únicamente de vez en cuando
A diamante sobre cascarón maíz de piedra plana y hueca
Semejanza de otra utopía que se acuerden
De César Moro en nombre del amor y sus preferencias finas
[31]
Que no olviden a Enrique Verástegui ni a Víctor Humareda
Que se exponga la obra pictórica de Jorge Eduardo Eielson
[32]
Que se desentierre publique y humanice Felipe Huamán Poma
de Ayala [33]
Que sueñen con un santo llamado poesía
Por parcela comprada regalada invadida o heredada
Que desaparezcan las barriadas y esteras
Que se construyan represas edificios
Avenidas erguidas para que todos sepan matemáticas
Para que no se ausente la luz
Que hablen cuatro idiomas para que no sufran
Desesperado esperanto cuando tomen los exámenes
Que recorran nuevamente la tremenda galería en Pachacámac
[34]
Anastomosar caño mar y océano Lurín y Rimac
el atollado hablador [35]
Silencio cuando alguien lee cuando alguien grita
Y aquel escribe en la computadora natural como jugar
Para no ver un asesinato en la calle
Hay que ser monógamo asumir responsabilidades
Y poder cantar en coro libre
El río de Javier Heraud
Como tú lo estableciste de María Emilia Cornejo
Madre de Carlos Oquendo de Amat
Para vivir mañana de Wáshington Delgado
Masa de César Vallejo
Si me quitaran totalmente todo de Alejandro Romualdo
El Perú de Marco Martos
Tercer movimiento (affettuosso) de Antonio Cisneros
En los bosques de cervezas azules de Juan Cristóbal
Casa de cuervos de Blanca Varela
Epístola dialéctica de Juan Ojeda
Abolición de la muerte de Emilio Adolfo Westphalen
El guardián del hielo de José Watanabe
Composición de hombre marrón
Roca hielo luz o polvo agua y oscuridad
Tan humanos como siempre
Para entender que el sol brilla que la cultura existe y es siempre
Que no quisiera ver
Cuando estando fríos los metales solos lloran
Cuando los peces fabricados en tierra se queman
O cuando las aves se ahogan a pedazos en la flor
Que más que rosa de Martín Adán es un girasol
que persigue al sol
En ambas manos sueltas
Direcciones libres
El corazón de niño
*Presento el poema de esta manera por, repetitiva, recomendación
de algunos amigos narradores y poetas. [36] El
mismo ha sido publicado, en su primera versión, en Máquina
do Mundo (Brasil), Al Margen (México), Malabia (Argentina),
Ariadna-rc (España), El gato con botas (El Salvador), etc.
notas:
[1] Alusión a los lenguajes
actuales en función de la trascendencia de El ingenioso hidalgo
don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616).
[2] Por la disposición de
los colores, la bandera del Perú.
[3] Bebida representativa del Perú,
originaria de Pisco, Ica.
[4] Remite la radical transformación
de los preceptos científicos, combinándolos indistintamente,
en relación a la teoría propuesta por Albert Einstein
(1879-1955) y su cualidad de ser verificable hasta el momento que
otro físico la cuestione o la pruebe inexacta, así
como sucedió con Isaac Newton (1643-1727).
[5] Comparación entre lo
que es el tiempo de una vida y lo que esta puede enseñar
si de alguna manera se conservan sus características. El
continente de hielos, La Antártida, guarda los secretos de
miles de años pasados.
[6] Siete versos que resumen las
torres de la Babel moderna, una sola ciudad o todas como parte de
un mismo constructo: el espacio habitable y el espacio libre.
[7] Poema o magia del iniciador
de la moderna poesía peruana, José María Eguren
(1882-1942) en su libro Simbólicas.
[8] Paradójicamente del
lago salen Manco Cápac y Mama Ocllo, uno de los antecedentes
legendarios del gran Imperio de Los Incas, pero ahora esta zona
no es más que un relave de pobreza y turismo.
[9] Gran novela neoindigenista,
que conjuntamente con El mundo es ancho y ajeno y Los perros hambrientos
forman un tríptico notable, de Ciro Alegría (1909-1967).
[10] Sebastián Salazar
Bondy (1924-1965) en su libro El tacto de la araña, específicamente
en el poema Testamente ológrafo, evidencia su vida como la
lucha sin respuesta, en un país que se teje la trampa como
la araña, pero no a su presa sino a sí misma: en el
olvido de su miseria para empezar otra vez y otra vez. Así
jamás se avanza sino que de costado se anda, medio chueco
como el cangrejo, como las sombras.
[11] Poema símbolo de Carlos
Oliva Valenzuela (1960-1994) y su libro Lima o el Largo Camino de
la Desesperación. Como dice: entre tantos accidentes/ risueño/
ilusionado/ y sin más palabras/ que estos versos sin frenos
por las avenidas. Así murió en la velocidad y por
la velocidad.
[12] La mente es como un océano
de conocimiento y más, desconocido, en el que hay indagar
hasta encontrar la verdad más aproximada de la cultura Mochica
y en general del Perú prehispánico.
[13] Compositor peruano (1900-1942)
de gran despliegue, unió los recursos de la música
culta europea con lo mejor de nuestro folklore serrano.
[14] (1929-1994), magistral narrador
autor de Los gallinazos sin plumas, Los Geniecillos Dominicales
y de la obra mencionada que se ha convertido en tópico para
aquel que quiere aprender a narrar o poetizar la narración,
aun el tema considerado más ordinario.
[15] El amor brota, así
como en tiempo atrás se creía el origen espontáneo
(generación espontánea) de la vida, hasta objetivar
el caldo de cultivo. El amor hace crear las nuevas viviendas, invasiones,
de aquellos que necesitan algún espacio para asentar su amor,
para nombrarlo y reconocerlo, si pensamos en George Berkeley (1685-1753).
Para no hablar mucho: estoy de acuerdo con Alberto Flores Galindo
(1949-1990), pero no hay que olvidar el poder de estos hombres,
el poder de su amor, la capacidad de hacer florecer las arenas muertas.
Como dice el gran poeta Gamaliel Churata (1897-1969): OH ANDINO
SABOR DE FRUTA/ CANCIÓN DESVANACIDA EN ÉXTASIS.
[16] Es conocimiento de todos
que los nativos adoraban, entre tanto, a los Apus. Los españoles
al ver esto plantaron sus cruces en la cima de los cerros, y así
el nativo acumulaba, asociaba, sus ofrendas, sus ruegos a los Apus
y de pasada, sin querer, a las cruces. Entendemos y sabemos que
los colores no existen sino que la naturaleza nos engaña
así como inocentes hijos educados, invertidos, reemplazados.
[17] Pleonasmo. Se decía
que los quipus no servían para nada más que contabilizar,
que los Incas no tuvieron escritura. Es cierto o todo se ha dicho
para rellenar, el algo en, los libros no de mentiras verdaderas
sino de mentiras mentiras. Conocimiento ininteligible y por lo tanto
despreciable, por carecer de los recursos, los mapas de ubicación
o traducción.
[18] El fútbol es, tal
vez, el único deporte donde no importa cuanto dinero poseas,
que conocimientos tengas o de que ‘raza’ desciendas,
sino cómo juegas. Sólo hace falta espectar un partido
de fútbol o leer el poema de Juan Parra del Riego (1894-1925),
Polirritmo dinámico Gradín, jugador de fútbol,
para entenderlo. Algo semejante ocurre cuando los hombres están,
desplazándose, al volante de sus carros (nuevos o viejos,
antiguos o modernos, lentos o raudos…), igualmente la injuria,
la cerrada, el mimo, vienen entre ellos como si de ‘iguales’
se tratara.
[19] Los recicladores, los que
acopian, transportan y transforman (directa o indirectamente) la
basura, son en la ciudades algo así como las plantas en la
cadena de la vida. Ellos negocian el material a reciclar en función
del peso (a más peso más dinero y a menos peso menos
dinero), es así que buscan acarrear más peso en el
menor volumen posible. Y por eso se les ve chancando, aplastando
o martillando las botellas, bolsas, papeles y latas que negocian
para seguir viviendo.
[20] Parece ser que el arte se
ha convertido en simple adorno y juego del que puede negociarlo.
Las obras de arte en los tiempos antiguos, cuando aún no
se les llamaba ‘arte’, cumplían funciones específicas
y así las concebía el artista. Hoy día el arte
se puede imaginar tal falsamente como se construyen los políticos,
músicos, héroes o apócrifos artistas del cine
y la televisión ausente de un valor sustentable. Suficiente,
o ‘15 minutos’ según Andy Warhol (1930-1987),
con ver el mismo payaso con cara de ángel para creer. Es
el fenómeno que se aprecia contrariamente en la vida y gran
obra artística de Fernando de Szyszlo, ‘el pintor de
los soles’.
[21] Símil de la novela
El matadero, de Esteban Echeverría (1805-1851).
[22] Precepto bíblico que
justifica cualquier tipo de vida (buena o mala, moral o inmoral,
legal o ilegal…), siempre y cuando se conciba el arrepentimiento.
[23] En épocas de guerra,
de terrorismo, de caos y en ausencia de derechos individuales e
‘inalienables’, no hay ninguna garantía ni fe
ejecutable para retornar a casa, retornar como se partió.
Con una mochila, con los dos brazos y con las dos piernas. Si es
que algún pedazo queda.
[24] Se refiere a La piedra absoluta,
de Rafael de la Fuente Benavides (1908-1985).
[25] Oposición, literal,
a la expresión: “Lima, la horrible”, de Alfredo
Quíspez Asín (1903-1956). Sustentada en la Lima actual
y en la definición del ismo del fauvismo que: “no busca
la copia de la realidad, sino dar una expresión más
verdadera con el color como protagonista”. Lima, la de las
interminables fiestas coloridas. Lima, la provinciana. ¿Lima,
el Perú?
[26] Rojas (1880-1947), padre
de la arqueología peruana. Fundador del Museo de Arqueología
Peruana y del Instituto de Investigaciones Antropológicas.
Autor del libro Origen y desarrollo de las Civilizaciones Prehistóricas
Andinas. Descubrió la necrópolis preincaica de Paracas.
[27] Ciudad más antigua
de América, con una antigüedad promedio entre 2627 y
2100 antes de Cristo. Desde los primeros estudios se ha planteado
un cambio radical en las teorías de influencia y población
peruana, americana y mundial (arqueología, sociología
e historia).
[28] Mítico lienzo de Gerardo
Chávez. Técnica mixta sobre yute, 1995, 250 x 1200
cm. Donde se evidencia la capacidad del hombre, el proceso o aprendizaje
de la tierra hasta el reconocimiento o ‘control’ de
las estrellas, sus viajes inevitables a los otros mundos. Por el
poder inherente a esta cultura domadora o intérprete de la
naturaleza, de las papas.
[29] Gran tríptico de escritores
peruanos. Mario, autor de La guerra del fin del mundo, José
María (1911-1969), autor de Todas las Sangres y Nicomedes
(1925-1992), autor de Canto a mi Perú.
[30] Enfoque entre los dados de
Stéphane Mallarmé (1842-1898) y los dados de César
Vallejo (1892-1938).
[31] En el poema Prestigio del
amor, Moro dice: Para el amor y sus preferencias/ Al prestigio del
más viejo amor. Podemos entender que cada ser ‘humano’
vive su amor particular, propio y libre (heterosexual, homosexual…),
y que es el primer amor el que nos abre o limita esa libertad, absoluta
libertad, para la plenitud: realización del amor. O es que
Tomás Moro (1478-1535) acuñó el término
utopía, en 1516, para derivar allí lo inaceptable,
irrealizable, lo inexistente en la ‘realidad’.
[32] Gran tríptico de artistas
peruanos. Artífices de una metamorfosis constante en su obra.
Enrique, autor de Monte de Goce (o libro del pecado), Víctor
(1920-1986), autor del desequilibrio, obra vívida, mísera
y grandiosa y Jorge Eduardo, autor de Vivir es una obra maestra
y de la vital serie de escultopinturas, QUIPUS.
[33] (1534-1615), autor de Nueva
crónica y buen gobierno. Libro esencial que conjuga los secretos
indígenas en forma pictórica y escrita.
[34] Uno de los principales oráculos
precolombinos, y de donde se recaudó el oro y la plata para
‘el rescate’ del Inca Atahualpa. Divinidad cuyo nombre
completo es: Kon-Illa-Tiki-Uira-Cocha (El que sostiene el Universo
o El que da la vida al Universo).
[35] Figura que iguala el recurso
hidrológico en el océano, mar, ríos o agua
que bebemos por los caños de las casas urbanas. Óptimamente
debería estar limpia en todos, apta para mantener la vida.
[36] Tampoco lo resuelvo todo;
porque como dice Georgios Seferis (1900-1971): Cualquier explicación
de un poema es, yo pienso, absurda. Todo aquel que tiene la menor
idea de la forma en que un artista trabaja, sabe eso.
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