VOLVER

Ensayo Artículo opinión Reseña crítica Narrativa Poesía Clásicos Lingüística
MAQUINISMO POÉTICO EN ESPAÑA
Carmen Javaloyes

 

INTRODUCCIÓN: S. XX, REVOLUCIÓN VANGUARDISTA

El siglo XX comienza en Europa con una explosión revolucionaria de ideas políticas, sociales, económicas y artísticas. La Revolución industrial del siglo anterior explota en la cara de políticos y empresarios de forma revolucionaria, situación que se extiende a todos los planos de la nueva sociedad europea que se está creando.

en Cine destacan las obras maestras Metrópolis de Fritz LangLa idea de que las máquinas están suplantando la vida del hombre se extiende a todos los planos artísticos (en Cine destacan las obras maestras Metrópolis de Fritz Lang o Tiempos modernos de Charlot). Las vanguardias explotan como una bomba de relojería extendiéndose rápidamente, provocando la ruptura con la tradición anterior y trayendo a España una fecunda renovación en el campo artístico.

Los novecentistas ya habían revolucionado en cierta forma la literatura anterior, sin embargo, no se puede considerar como renovación en forma absoluta con respecto a ésta, el modernismo de Rubén Darío no suponía una ruptura completa con respecto a la literatura romántica, sino más bien una depuración de ésta, la modernidad es entendida como evolución literaria.

Sin embargo, las vanguardias del siglo XX (término adoptado del francés avant-garde) supusieron la explosión del arte con respecto a la estética modernista que invadía Europa. Las vanguardias, incluso, iban más allá del puro placer estético, traspasando los límites del arte e involucrándose en la vida cotidiana del hombre del nuevo siglo.

El Maquinismo de Marinetti, el Futurismo, surge tras el primer manifiesto antirromántico "¡Matemos el claro de luna!" en 1909 como exaltación de la nueva civilización que el hombre estaba creando de forma artificial, el poder técnico y científico del hombre del siglo XX lo igualaba al poder de Dios, el hombre podía crear máquinas que volaran, iluminar la noche sin necesitar la luz del sol, medicinas que lo convertían en inmortal, máquinas increíblemente mortíferas... el poder del hombre del siglo XX se vislumbraba como total, y el arte, como reflejo de la sociedad que lo envuelve, disponía también de las nuevas tecnologías para crear arte: el cinematógrafo, el magnetófono, la luz eléctrica... los temas también reflejan la nueva exaltación de lo mecánico, a través de poemas dedicados al automóvil, a la bombilla eléctrica... y el estilo se contagia con la rapidez verbal y de ideas, rompiendo la sintaxis y la gramática para dejar fluir en libertad las palabras.

Federico García Lorca, Pedro Salinas y Rafael AlbertiSin embargo, ni el Futurismo, como estilo “puro” de creación artística tendrá muchos seguidores en Europa, aunque lo podemos encontrar de forma aislada en numerosas composiciones de la Generación del 27 española (Pedro Salinas, G. Lorca, R. Alberti), ni tampoco otros “ismos” que surgen a la vez en Europa, como el Cubismo o el Dadaísmo.

Con el tiempo, las vanguardias decayeron de la misma manera que surgieron. Los problemas económicos y sociales occidentales (la caída de la Bolsa de N. York en 1929 y el auge de los regímenes totalitarios en Europa) y la Guerra Civil en España llevaron a los autores a preocuparse de nuevo por los problemas humanos y el compromiso social, dejando de lado la deshumanización del arte como reflejo de la vida social haciendo hincapié en las temáticas sociales, aunque sin dejar de lado el formalismo vanguardista.

EL "MAQUINISMO" EN ESPAÑA

El Futurismo de Marinetti pronto tuvo eco en España. R. Gómez de la Serna publicó el Manifiesto Surrealista en 1910 en la revista Prometeo, teniendo eco en la temática de algunos poetas de la Generación 27, como Pedro Salinas, que en Seguro Azar y Fábula y Signo crea poemas dedicados a la bombilla eléctrica, a la máquina de escribir, Rafael Alberti al tranvía...

35 BUJÍAS

 

Sí, cuando quiera yo
la soltaré. Está presa
aquí arriba, invisible.
Yo la veo en su claro
castillo de cristal, y la vigilan
-cien mil lanzas- los rayos
-cien mil rayos- del sol. Pero de noche,
cerradas las ventanas
para que no la vean
-guiñadoras espías- las estrellas,
la soltaré (Apretar un botón.).
Caerá toda de arriba
a besarme, a envolverme
de bendición, de claro, de amor, pura.
En el cuarto ella y yo no más, amantes
eternos, ella mi iluminadora
musa dócil en contra
de secretos en masa de la noche
-afuera-
descifraremos formas leves, signos,
perseguidos en mares de blancura
por mí, por ella, artificial princesa,
amada eléctrica.

 

COMENTARIO:

Con la temática del amor a la luz, Pedro Salinas metaforiza a la mujer con la bombilla, que como las princesas medievales, se halla prisionera en su castillo.

 

 

 

 

 

 

¡SI ME LLAMARAS, SÍ...!

 

¡Si me llamaras, sí,
si me llamaras!

Lo dejaría todo,
todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!

Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
-¡si me llamaras, sí, si me llamaras!-
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.

Nunca desde los labios que te beso,
nunca desde a voz que dice:
"No te vayas."

COMENTARIO:

La poesía de Pedro Salinas se aproxima a la temática de la vida cotidiana, aproximando los objetos mecánicos a las sutilezas poéticas, destacando la “enumeración caótica” (versos 5-9) que provoca la aglomeración de significados y la idea de rapidez mental y sintáctica que caracteriza los nuevos tiempos.

 

 

 

 

 

 

 


MADRIGAL AL BILLETE DE TRANVÍA

 

Adonde el viento, impávido, subleva
torres de luz contra la sangre mía,
tú, billete, flor nueva,
cortada en los balcones del tranvía.

Huyes, directa, rectamente liso,
en tu pétalo un nombre y un encuentro
latentes, a ese centro
cerrado y por cortar del compromiso.

Y no arde en ti la rosa ni en ti priva
el finado clavel, sí la violeta
contemporánea, viva,
del libro que viaja en la chaqueta.

COMENTARIO:


En la poesía de Rafael Alberti se observa la tónica común en la mayoría de Generacionistas, como es la honda veneración por la métrica tradicional, renovándose con nuevas temáticas, el tema del amor aparece en el poema envuelto en la excusa de lo cotidiano, comparando a la amada con un viaje, en tranvía.

Las afinidades estéticas entre los integrantes de la Generación del 27 se dan solo en determinados aspectos, ya que no se puede afirmar que la Generación del 27, desde sus inicios hasta su agotamiento estético como grupo, sea un grupo compacto claramente definido en cuanto a temática y estilo.

El principal punto en común es sin lugar a dudas que todos giran en torno a los principales movimientos vanguardistas de principios del siglo, unos más afines que otros, sin embargo, la tónica común es un cierto freno ante las excesivas innovaciones que propugnaban las vanguardias europeas, cuajando especialmente el Futurismo y sobre todo el Surrealismo, que constelan alrededor de la Generación y sí una honda veneración por la métrica tradicional, renovándola eso sí son nuevas temáticas.

Las vanguardias en España giran alrededor la Generación en torno al ideal de pureza, de la idea de desproveer a la poesía –y por extensión a la literatura– de toda la “hojarasca” que la envuelve (seguidores de la poesía de J. R. Jiménez), este movimiento, el “Ultraísmo”, congregó a la mayoría de autores españoles.

En 1925 Guillermo de Torre publica Literaturas europeas de vanguardia, donde se refleja este interés por la poesía pura de autores como P. Valéry, muy discutido en Francia por la crítica literaria. El Surrealismo será uno de los movimientos más importantes para los artistas españoles desde que en 1924 A. Bréton publicara el Primer manifiesto Surrealista, y serán numerosos los artistas que viajen a París inmersos en los nuevos aires surrealistas (Alberti, Buñuel, Dalí...) que postulaban la importancia del subconsciente humano como fuente de inspiración de las pasiones humanas.

PRIMER MANIFIESTO FUTURISTA – 1909

1. Nosotros queremos cantar el amor al Peligro el hábito, de la energía y de la temeridad
2. El valor, la audacia, la rebelión serán elementos esenciales de nuestra poesía.
3. Hasta hoy, la literatura exaltó la inmovilidad pensativa, el éxtasis y el sueño. Nosotros queremos exaltar el movimiento agresivo, el insomnio febril, el paso ligero, el salto mortal, la bofetada y el puñetazo.
4. Nosotros afirmamos que la magnificiencia del mundo se ha enriquecido con una belleza nueva: la belleza de la velocidad.. Un automóvil de carreras con su capó adornado de gruesos tubos semejantes a serpientes de aliento explosivo..., un automóvil rugiente parece correr sobre la metralla, es más bello que la Victoria de Samotracia.
5. Nosotros queremos cantar al hombre que sujeta el volante, cuya asta ideal atraviesa la Tierra, ella también’ lanzada a la carrera en el circuito de su órbita.
6. Es necesario que el poeta se prodigue con ardor, con lujo y con magnificencia para aumentar el entusiástico fervor de los elementos primordiales.
7. Ya no hay belleza si no es en la lucha. Ninguna obra que no tenga un carácter agresivo puede ser una obra de arte. La poesía debe concebirse como un violento asalto contra otra las fuerzas desconocidas, para obligarlas a arrodillarse ante el hombre.
8. ¡Nos hallamos sobre el último promontorio de los siglos!... ¿Por qué deberíamos mirar a nuestras espaldas, si queremos echar abajo las misteriosas puertas de lo Imposible? El Tiempo y el Espacio murieron Ayer. Nosotros ya vivimos en lo absoluto, pues hemos creado ya la eterna velocidad omnipresente.
9. Nosotros queremos glorificar la guerra —única higiene del mundo—, el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor dé los libertarios, las hermosas ideas por las que se muere y el desprecio por la mujer.
10. Nosotros queremos destruir los museos, las bibliotecas, las academias de todo tipo, y combatir contra el moralismo, el feminismo y toda cobardía oportunista o utilitaria.
11. Nosotros cantaremos a las grandes muchedumbres agitadas por el trabajo, por el placer o la revuelta; cantaremos las marchas multicolores y polifónicas de las revoluciones en las capitales modernas; cantaremos el vibrante fervor nocturno de los arsenales y de los astilleros incendiados por violentas lunas eléctricas; las estaciones glotonas, devoradoras de serpientes humeantes; las fábricas colgadas de las nubes por los retorcidos hilos de sus humos; los puentes semejantes a gimnastas gigantes que saltan los ríos, relampagueantes al sol ton un brillo de cuchillos; los vapores aventureros que olfatean el horizonte, las locomotoras de ancho pecho que piafan en los raíles como enormes caballos de acero embridados con tubos, y el vuelo deslizante del aeroplanos, cuya hélice ondea al viento corno una bandera y parece aplaudir como una muchedumbre entusiasta.

Proclama futurista a los españoles - Tristán (seudónimo de Ramón Gómez de la Serna)


¡Futurismo! ¡Insurrección! ¡Algarada! ¡Festejo con música wagneriana! ¡Modernismo! Violencia sideral! ¡Circulación en el aparato venoso de la vida! ¡Antiuniversitarismo! ¡Tala de cipreses! ¡Iconoclastia! ¡Pedrada en un ojo de la Luna! ¡Movimiento sísmico resquebrajador que da vueltas a las tierras para renovarlas y darles lozanía! ¡Rejón de arador! ¡Secularización de los cementerios! ¡Desembarazo de la mujer para tenerla en la libertad y en su momento sin esa gran promiscuación de los idilios y de los matrimonios! ¡Arenga en un campo con pirámides! ¡Conspiración a la luz del sol, conspiración de aviadores y “chaufeurs”! ¡Abanderamiento de un asta de alto maderamen rematado de un pararrayos con cien culebras eléctricas y una lluvia de estrellas flameando en su lienzo de espacio! ¡Voz juvenil a la que basta oír sin tener en cuenta la palabra: ese pueril grafito de la voz! ¡Voz, fuerza, voz, más que verbo! ¡Voz que debe unir sin pedir cuentas a todas las juventudes como esa hoguera que encienden los árabes dispersos para preparar las contiendas! ¡Intersección, chispa, exhalación, texto como de. marconigrama o de algo más sutil volante sobre los mares y sobre los montes! ¡Ala, hacia el Norte, ala hacia el Sur, ala hacia el Este y ala hacia el Oeste! ¡Recio deseo de estatura, de ampliación y de velocidad! ¡Saludable espectáculo de aeródromo y de pista desorbitada! ¡Camaradería masona y rebelde! ¡Lirismo desparramado en obús y en la proyección de extraordinarios reflectores! ¡Alegría como de triunfo en la brega, en el paso termopiliano! ¡Crecida de unos cuantos hombres solos frente a la incuria y a la horrible, apatía de las multitudes des! ¡Placer de agredir, de deplorar escéptica y sarcásticamente para verse al fin con rostros, sin lascivia, sin envidia y sin avarientos deseos de bienaventuranzas: deseos de ambigú y de reposterías! ¡Gran galope sobre las viejas ciudades y sobre los hombres sesudos, sobre todos los palios y sobre la procesión gárrula y grotesca! ¡Bodas de Camacho divertidas y entusiastas en medio de todos los pesimismos, todas las lobregueces y todas las seriedades! ¡Simulacro de conquista de la tierra, que nos la da!

(Prometeo, núm. 20, 1910.)


BIBLIOGRAFÍA:
-http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0055-01/principal.html
-Antología poética de la Generación del 27. Edición a cargo de A. Ramoneda. Ed. Castalia. 1990. Madrid.

©Realidad literaL
Actualidad Crítica - Ensayo - Poesía - Narrativa - Clásicos castellanos - Lingüística- Clásicos universales