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cazarla como hacen los
pigmeos
en el dibujo que trazan de la mujer amada
con arena
usan un pequeñísimo
arco que no la ofenda
y una flecha diminuta
con veneno de verdad
y le disparan con toda su fuerza de verdad
esos pequeños
esos pequeños
del áfrica ecuatorial
con iguales armas desmoronan un elefante
asimismo tumban el espíritu de la ella innumerable
(le cuento que eso siempre será más grande que un
elefante)
reducida a sólo una
esa que se elige del todo
(quiero decírselo:
de entre todo el todo
y además agrego que ningún dibujo tiene sombra)
partiendo desde el centro
porque no es el veneno
no
ni la fuerza del brazo que tensa la cuerda de víbora seca
es la potencia del hombre vivo
lo que el dibujo no comprende y eso entonces lo captura
porque los dibujos no
comprenden
el aterrador poder de lo pequeño
lo diminuto como el arco y el hombre
que salen a cazar lo inmenso
dibujado con arena de colores
por él mismo
recuerde
porque siempre es de provecho
lo pequeño
dibuja y caza exactamente lo que quiere
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