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1.- APROXIMACIÓN BIOGRÁFICA A LA EXPERIENCIA AFRICANA CERVANTINA La fama de Miguel de Cervantes como novelista no se ha visto respaldada por el Cervantes poeta o el Cervantes autor teatral. Es más, la crítica siempre ha resaltado su facilidad para la prosa y su dificultad para la rima; quizás la respuesta se encuentre si consideramos que la fuerte vocación de Cervantes por las letras fue más autodidacta que académica, si tenemos en cuenta la tardanza en publicar y los variados intereses en una vida tan agitada y llena de contratiempos. Miguel de Cervantes Saavedra nació en 1547, probablemente el 29 de septiembre, día de San Miguel, de ahí el nombre de pila, y bautizado el 9 de octubre de 1547 en la parroquia de Santa María la Mayor de Alcalá de Henares. El cuarto de seis hermanos, la economía familiar siempre fue precaria, la familia (hidalgos de procedencia gallega) recorrió España en busca de asentamiento económico, primero en la ciudad andaluza de Córdoba, luego en Alcalá, Valladolid... lo que hace sospechar que Miguel no llegara a culminar estudios universitarios debido a las estrecheces económicas familiares, ingresando pronto en la milicia en compañía de su hermano menor Rodrigo. Se sabe que en 1570 Cervantes ya está establecido en Italia, huyendo de problemas judiciales, donde solicita trabajo en numerosas instituciones, y que en el verano de 1571 ya era soldado en la compañía de Diego de Urbina del tercio de Miguel Moncada en Nápoles. Es en este momento cuando Miguel de Cervantes comienza su experiencia africana, primero embarcando durante 5 años en las galeras que combaten contra los turcos y después otros 5 años como prisionero en el norte de África. Después de cinco años de batallas, entre las que destaca de Lepanto, el 26 de septiembre de 1575 Cervantes, que cuenta con 28 años, viaja de regreso de Nápoles a España en la galera Sol con la intención de abandonar la milicia e ingresar en la administración española, gracias a las cartas de recomendación de don Juan de Austria y del duque de Sessa alabando su valentía en batalla y su condición de herido de guerra; sin embargo, frente a la costa catalana de Palamós, una pequeña flota de origen turco, comandada por el pirata de origen albanés Arnauti Mamí, toma como prisioneros a la tripulación de la Sol, con Cervantes y su hermano Rodrigo entre los cautivos; es importante destacar que Cervantes aún es un desconocido en el mundo de las letras. Llevados a la ciudad de Argel, los prisioneros son repartidos entre los piratas, cayendo en manos junto con su hermano Rodrigo del corsario de origen griego Dalí Mamí. Su estancia en Argel se alargó durante 5 años, tiempo en el que Miguel fraguó La Galatea y las piezas teatrales de temática africana que más tarde y ya en libertad escribiría. Durante su cautiverio participó de forma activa en cuatro intentos de fuga, todos ellos abortados por traidores y delatores, hasta que el 19 de septiembre de 1580 al fin queda libre tras el pago del rescate por los padres trinitarios de 300 escudos que aportó la familia Cervantes más 200 escudos de aportaciones privadas. A su regreso a España, Miguel se ve en la circunstancia de tener que empezar de cero. Tiene 33 años y un futuro incierto. Entre sus opciones estaban regresar al ejército (sin embargo, las heridas de guerra tras la batalla de Lepanto, pues parece que se quedó incapacitado de la mano izquierda, y su larga experiencia como prisionero en Argel, favorecieron que desistiera de esta idea), ingresar en la administración, o realizar el sueño de su vida: ser escritor... esta última opción era la más descabellada, pues al carecer de estudios universitarios y no tener un apoyo del tipo Mecenas como algún que otro escritor “de poca monda” para publicar, le hizo si no desistir de su idea, ya que continuó escribiendo, sí favoreció que se decantara por ingresar en la Administración como recaudador de impuestos, lo que le acarreó numerosos problemas y pleitos con la justicia. Así, entre sus primeras comisiones como funcionario del estado, en mayo de 1851, Cervantes marcha a Orán en calidad de representante del gobierno español, recomendado por su experiencia en asuntos musulmanes tras su cautiverio argelino. Al poco se establece en la villa y corte de Madrid, y en febrero de 1852 solicita un puesto para la Administración española en América (que nunca consiguió), y marcha a Sevilla como recaudador de impuestos de trigo y aceite... siempre envuelto en numerosas quejas por su forma violenta de actuar, quejas de la Iglesia, de los hacendados... que lo acusan de quedarse con parte de la recaudación; después de varias estancias en la cárcel (1592, 1594, 1597, 1603...), se ve obligado a buscar una nueva ocupación con la que pudiera mantener a la familia, hasta este momento solo ha publicado, con notable éxito, La Galatea, obra de teatro de temática histórico-amorosa. En 1605 Cervantes ya es un conocido autor gracias al éxito de El Quijote, lo que le anima a seguir escribiendo para ganarse dignamente la vida, sin embargo sus problemas con la justicia nunca le abandonarán, siendo encarcelado acusado de asesinato el 27 de junio de 1605, y sospechoso de “chulo” por mantener en su casa a sus hermanas y sobrinas, mujeres que recibían demasiados regalos y donaciones de ricos y mercaderes que viajan a la ciudad. Con todo, el éxito de El Quijote permitió a Miguel de Cervantes ser reconocido literariamente y que el resto de su obra se publicara sin problemas, sobre todo su producción menos conocida, la poética y la teatral. 2.- EL TEATRO CERVANTINO Y LA TEMÁTICA AFRICANA: "LOS TRATOS DE ARGEL" Y "LOS BAÑOS DE ARGEL" La producción dramática de Cervantes se divide en dos etapas, separadas por el tiempo que dejó de escribir para, como él mismo dijo, dedicarse a sobrevivir con trabajos para la Administración española:
De toda esta producción teatral, sólo vamos a considerar las Comedias de la cautividad, haciendo alguna referencia a las novelas también de temática africana, como “El capitán cautivo” que aparece en El Quijote, o El amante liberal. Algunos críticos han considerado la idea de que Cervantes pensara en permanecer en Argel y renegar de su fe cristiana, idea que sustentan bajo la hipótesis del trato de favor que parecía disfrutar en comparación con otros prisioneros que, por los mismos intentos de fuga que el propio Cervantes organizó, fueron cruelmente mutilados, empalados y asesinados, mientras que éste no recibió ninguna represalia. Parece ser que Cervantes fue tentado en numerosas ocasiones por otros cautivos para renegar de su religión, sin embargo, al final su religiosidad y su amor a su familia (aunque complicada y extravagante) fueron más fuertes, como muestra las discusiones que mantiene en estas obras sobre el tema del reniego, temática que se repite incesantemente en todas sus obras de cautiverio. Además, si tenemos en cuenta que las dificultades económicas a lo largo de su vida se sucedieron, podemos suponer que considerara cuidadosamente que su vida en Argel como renegado hubiera sido una vida de lujos y despreocupaciones, pues hubiera gozado de una posición distinguida, al ocupar los europeos conversos al Islam los principales puestos del gobierno. También se afirma que Cervantes se encontraba cómodo en Argel, pues era una ciudad cosmopolita a la que llegaban renegados y cautivos de todas partes del mundo con los que entablar conversación sobre las diferentes culturas (como deja constancia en algunos de los principales personajes de sus comedias y novelas, como Ricardo en “El amante liberal”) o en Los baños de Argel:
Y sin embargo y pese a su posición de privilegio sobre el resto de cautivos que le permitió disfrutar de lujos que nunca gozó en libertad, Cervantes protagoniza cuatro intentos de fuga y acepta el pago de un segundo rescate (el primero lo intercambió a favor de su hermano menor Rodrigo), lo que demuestra que su estancia en Argel no era del todo de su agrado, y que su principal relación con España eran sus fuertes vínculos familiares, además de, en un segundo plano aunque no menos importante, la cultura hispánica, fundamental para llevar a cabo su sueño: vivir de la literatura. Esta tesis es la que argumentan numerosos críticos (Daniel Eisenberg, Arrabal...) , pues en Argel no existían ni los teatros ni la cultura popular de asistir a las representaciones, no hay noticias de impresores ni de universidades ni de bibliotecas... Al margen de la romántica idea de la cultura hispano-árabe de Al-Andalus, no se conocen poetas en Argel en estos siglos de piratería, por lo que Cervantes no hubiera podido sobrevivir en un mundo tan lleno de lujos por un lado pero tan falto de cultura por otro. Así, tal y como dice la Navaja de Occam, la respuesta más sencilla suele ser la correcta, y no hay más que echar un vistazo a la temática de Los tratos de Argel y Los baños de Argel para descubrir sus verdaderos intereses, ya que como afirma en al final de Los baños de Argel:
Así, se puede afirmar que Cervantes no tenía ningún interés en permanecer más tiempo del necesario en cautiverio, pues todo lo que allí vivió (torturas, asesinatos, represalias, sodomización, adulterios...) es denunciado y plasmado fielmente en sus dramas de cautiverio, que giran todos en torno a dos temas: el respeto por la mujer y el reniego. La producción literaria de Cervantes siempre ha idealizado a la mujer, nunca la ha convertido en un elemento puramente sexual como parece ser que era lo habitual en el cautiverio argelino (nueva contradicción en la vida de Cervantes si tenemos en cuenta a lo que se dedicaban sus hermanas y sobrinas...). En Los tratos de Argel (1580) se narra el cautiverio de un grupo de españoles cristianos, entre los que se encuentra un matrimonio que se ve acosado sexualmente por su amo argelino y la esposa de éste para que intercambien las parejas, destacando entonces la temática de la obra más como de denuncia que como una pieza dramática, quizás por eso su escaso éxito entre público y editores, aunque sí tuvo eco en Lope de Vega, que con el permiso del propio Cervantes versionó la obra añadiéndole detalles más del gusto del público y menos escabrosos, Los cautivos de Argel. Así, Los tratos de Argel parecen ser la reflexión inicial de un joven Cervantes recién llegado del cautiverio de 5 años, mostrando toda la crudeza y el horror que había vivido y que Lope dulcificará para el público. Los tratos de Argel (1580) trata sobre la lealtad en el matrimonio de los españoles Aurelio y Silvia en un contexto hostil, en el que gravitan personajes como el renegado Juanico, la criada Fátima, tres figuras malignas: Demonio, Necesidad y Ocasión, el rey de Argel despótico y cruel, y Saavedra, la personificación reflexiva del propio Cervantes contra los renegados, además de personajes secundarios. Los baños de Argel (1606) repite la misma temática del cautiverio, pero a diferencia de lo que insinúan la mayoría de los críticos, no se trata de una revisión de su primera obra, sino más bien de una ampliación del anterior drama, un nuevo capítulo con más detalles sobre la vida de los cautivos y su relación con los carceleros, con un lenguaje más pulido y más explícito, suavizando en algunos pasajes la dureza de la primera, atenuando las expresiones despectivas de los españoles hacia los argelinos y viceversa, pero ejemplificando y mostrando abiertamente los hechos, como en el suceso de la tortura al descubierto cristiano-ex renegado Hazen, al que cortan las orejas y después empalan en la playa... o las burlas de los argelinos hacia la esperanza de ser rescatados por las tropas de los españoles:
Hay también elementos que se repiten que parecen haber quedado en la memoria de Cervantes, como la frase que les gritan los morillos, y que aparece como una letanía en todas sus obras de cautivos: “¡non rescatar, non fugir; don Iuan no venir, aca morir, perro, aca morir!”. Parece que con el tiempo Cervantes se ha templado y ha meditado sobre el horror vivido en su cautiverio, siendo un tema recurrente en otras obras, como en El Quijote, donde también se pueden ver semejanzas con los episodios que tratan sobre “el capitán cautivo”, aunque éste sea igualmente franco y claro en su lenguaje “políticamente incorrecto” pues vuelve a dejar bien claro la crueldad del rey argelino y los moros, personificando de nuevo su presencia en Argel mencionando de pasada a un tal Saavedra:
3.- ESTRUCTURA TEMÁTICA DE "LOS TRATOS DE ARGEL" (1580) Jornada primera: Personajes: Aurelio, Fátima (criada), Yfuz (amo de Aurelio), Zahara (esposa de Yfuz y ama de Aurelio); Saavedra, (soldado cautivo), Leonardo, (cautivo), y Sebastián, (muchacho cautivo). Comienza con la exposición de los deseos de Zahara por Aurelio, que la rechaza. Fátima toma partido para convencer a Aurelio de que le conviene satisfacer a su ama.
Continúa con una digresión sobre los renegados de la fe cristiana por Saavedra, Leonardo y Sebastián. Jornada segunda: Personajes: Aurelio, Yfuz; dos mercaderes moros, padre y madre cristianos y sus dos hijos cautivos (uno se llama Francisco y el otro Juanico) y un bebé, un pregonero y Mamí (soldado cosario); Silvia (cautiva y esposa de Aurelio) y Zahara; demonio. Yfuz cuenta a Aurelio que ha comprado una nueva esclava, Silvia. Aurelio descubre que es su esposa. Continúa con la venta de los hijos adolescentes, separándolos de su madre que se lamenta. Aparece Yzuf con su nueva esclava Silvia, que presenta a su esposa Zahara. Jornada tercera: Personajes: dos esclavos y dos muchachillos moros, Aurelio y Silvia; Ocasión, Necesidad, Aurelio, Zahara y Fátima; Francisco (muchacho cautivo) y Juanico (hermano que ahora se llama Solimán); Yzuf. Los muchachillos moros se burlan de la fe de los jóvenes cristianos, haciendo referencia a Don Juan de Austria, hermano natural del Rey de España Felipe II:
A continuación Aurelio y Silvia hablan de su amor y de la alegría por reencontrarse. Las figuras alegóricas Ocasión y Necesidad conversan sobre la manera de afrontar el cautiverio. Aparece Aurelio que da su parecer:
Entra en escena Zahara, conversa sobre sus deseos con Aurelio, que la vuelve a rechazar. Se marcha enfadada. Después aparece en escena el muchacho Francisco, muy apesadumbrado porque su hermano Juanico se ha convertido en un renegado y se ha cambiado el nombre por Solimán. Queda solo Aurelio, aparece su esposa Silvia, se abrazan y entran sus amos Zahara e Yzuf, que los sorprenden y reprenden. Descubren que son matrimonio. Jornada cuarta: Personajes: dos cautivos; Pedro y Saavedra; Rey de Argel y cuatro turcos. Un cautivo se ha escapado y se esconde entre los matorrales, llega junto a éste un segundo escapado, que también se esconde, pero es descubierto por un morillo, que da voces para que lo apresen. El primer escapado sigue oculto junto a un león manso que se ha puesto a su lado y que le guiará hasta el camino de Orán. Pedro y Saavedra continúan su conversación sobre el pago de su rescate. Aparece el rey de Argel con cuatro turcos. Al poco entra su súbdito el renegado Yzuf, que entrega al Rey los esclavos capturados, pero le pide que le deje a la esclava Silvia. El Rey se enoja y le amenaza con la muerte por su osadía. Entran los soldados con el esclavo que había huido, el Rey ordena el castigo:
Entra Aurelio y conversa con el Rey, que le devuelve la libertad por su “virtud, valor y suerte” a cambio de la palabra de que le paguen el rescate de 2.000 ducados por él y su esposa. Aparece un navío español con un fraile trinitario para pagar el rescate de tres de los cautivos, entre ellos Francisco. 4.- ESTRUCTURA TEMÁTICA DE "LOS BAÑOS DE ARGEL" (1606) Jornada primera: Personajes: Caurali, capitán de Argel; Yzuf, renegado; un viejo cristiano y un sacristán; los niños Francisquito y Juanico; doncella Constança; Don Lope y Vivanco, cautivos; el moro Hazen, Baxi (guardián) y Carahoja (guardían); Azan Baxa, rey de Argel, y Cadi (turco). Los turcos asedian una ciudad cristiana, guiados por un renegado que nació en el lugar, Yzuf, robando lo que encuentran y prendiendo como esclavos a los cristianos que huyen, un viejo cristiano con sus hijos Francisquito y Juanico, que resultan ser sus primos y tío y una doncella llamada Constança. Los moros vuelven a su navío con los presos. Don Fernando, prometido de Constança se lamenta del robo de su amada y se arroja al mar desde una peña. Mientras, los cautivos prisioneros Don Lope y Vivanco dialogan sobre su situación, y el renegado Hazen se descubre como cristiano al pedirles las firmas como recomendación:
Don Lope y Vivanco descubren una caña con un pequeño paquete atado al extremo, descubren que encierra billetes, y una carta de la cautiva Zahara, que propone matrimonio a Don Lope a cambio de que éste la rescate:
Aparece en escena el guardián Baxi y un moro llamado Carahoja, con un cristiano al que le han cortado las orejas como castigo al intentar huir. Llega el navío con los presos de la playa cristiana. Les reciben Azan Baxa, rey de Argel, y los turcos Cadi, Carahoja, y Hazen, el guardián Baxi y otros moros. El renegado Yzuf hace recuento de los presos (120) entre los que se encuentran su tío y sus primos Francisco y Juanico, dos muchachos y don Fernando que se echó a la mar por doña Costança, que ha desaparecido. Hazen reprende la maldad de Yzuf al asaltar su propia tierra y tomar como cautivos a su propia familia, y lo apuñala. Cadí descubre el suceso y que Hazen en realidad es cristiano-ex renegado, y manda que lo empalen en la playa. Jornada segunda: Personajes: Halima, (mujer de Caurali), y doña Costança; Caurali y don Fernando; Zahara; el Viejo y el Sacristán; Juanico, Francisco y Julio (muchachos), Catalina (disfrazada de hombre llamado Ambrosio); las moras Zahara y Alima. Halima conversa primero con Costança sobre su situación; aparece su esposo Caurali con don Fernando, que disimula no conocer a Costança, su prometida. Entra Zahara en escena y cuenta a los presentes la muerte como cristiano del empalado Hazen; conversa sobre el amor con todos ellos. Aparte entran los cautivos Sacristán y el Viejo, que le echa en cara que coma carne los días de guardar, y se lamentan de la vida que les espera a sus hijos, aparecen unos muchachos moros que les repiten una y otra vez como una letanía lo que les espera:
Entra un esclavo judío y discute con los cristianos sobre no trabajar los sábados. Aparecen los muchachos Juanico y Francisco, vestidos a lo turco junto a otro muchacho llamado Julio, con dos guitarras y un rabel, y Catalina vestida de hombre llamado Ambrosio, y don Fernando, que es tomado por cantante. Los moros Cadí y Caurali hablan con éstos sobre lo que les conviene para sobrevivir. Amenaza al anciano padre de los jóvenes. Salen los moros y el anciano. Entran en escena Zahara, Alima, Costança y Catalina, que observan de lejos a los caballeros. El sacristán compra carne y comida al judío. Don Fernando conversa con Contança, su enamorada, y quedan en ocultar su amor ante los ojos de los demás; se revelan que Caurali le pidió a Fernando que intercediese por él ante Costança y que Halima pidió lo mismo a Costança para con Fernando. En el momento en el que se abrazan son descubiertos por el matrimonio de Caurali y Halima, que les acusan de traición, pero éstos les engañan diciéndoles que en realidad los abrazos eran para ellos:
Juanico y Francisco discuten sobre la fe y los renegados. Francisco, más joven insiste en no dejarse convencer por los moros, pero Juanico no lo tiene tan claro. Entran en escena Cadí y Carahoja y los muchachos les confirman que estaban rezando, tras una discusión les amenazan con la muerte. Jornada tercera: Personajes: Baxi (guardián) y un moro; Vivanco, don Fernando, don Lope, el Sacristán, el viejo padre de los niños; Caurali, Halima, Zahara, don Lope y Vivancos, Costança. Es día de Pascua de Nadal, y los guardianes cobran entrada a los cristianos para poder oír misa. Caurali entra en el teatro que hay en Los Baños (donde se organiza la misa) para ver “el espectáculo” de música y cantos. El sacristán comienza a burlarse de las religiones, primero de la musulmana y después de la cristiana, Caurali le mira como a un loco y no sabe a qué atenerse. Llegan a los Baños dos cristianos heridos que avisan que los guardianes comenzaron a matar cautivos ante el aviso de que más de trescientas galeras españolas habían partido hacia Argel para recuperar a los prisioneros. Informan al anciano que su hijo Francisco ha sido martirizado atado a una columna por no dejarse circuncidar y renegar de su religión. Halima intenta convencer de su buena suerte a Zahara porque el aspirante a Rey de Fez Muley Maluco la ha elegido como esposa, ante lo que ésta se declara como cristiana. Se descubre que el aviso de la llegada de una armada era un efecto óptico de las nubes sobre el mar, y que no llega ninguna armada española a Argel. Comienza una sucesión de castigos a diferentes cristianos: uno que se había intentado fugar en una barca hecha de palos y calabazas, el sacristán que le ha robado el hijo al judío para convertirlo al cristianismo, un valenciano que han encontrado fugado en el camino y ya se había fugado otras veinte veces. El anciano descubre a su hijo Francisco atado a una columna y al poco expira. Comienza el simulacro de una boda, Halima se hace pasar por Zahara para que ésta se case con el aspirante a Rey de Fez, los cristianos asisten a las bodas entre músicas. Don Lope y Vivancos comentan la boda, pues Azahara le prometió ayuda si se prometía con ella; al poco ésta se asoma a la ventana y les avisa para advertirles de la trampa. Don Lope se compromete con Azahara en volver a por ella en cuanto recupere la libertad, pues tiene organizado un plan de fuga. En las bodas, Halima sigue con el velo que le tapa el rostro suplantando a Zahara. Los moros que la acompañan quedan en enviarla a Marruecos a casa de los padres de él para que sea desposada allí. Halima, Zahara y Costança conversan sobre un rosario que se le caído a Zahara, prueba de su cristianismo, entran don Fernando y Vivancos, y conversan con ellas. El viejo entra en escena con un sudario con los huesos de su hijo Francisco. Don Lope regresa en una barca a la orilla para rescatar a sus amigos, es recibido por Vivancos, las mujeres corren a la orilla junto con el anciano, Osorio y el Sacristán, que suben a la barca y abandonan el lugar. BIBLIOGRAFÍA:
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