INDICE AUTORES

Ensayo Artículo opinión Reseña crítica Narrativa Poesía Clásicos Lingüística

Gustavo Adolfo Bécquer

 

Nace en Sevilla el 17 de febrero de 1836, donde estudia en el colegio de San Telmo. Su infancia fue trágica, a los cinco años muere su padre y con once muere su madre.

El ambiente que se respira en la casa de los Bécquer es completamente artístico: su padre, pintor costumbrista, podía mantener holgadamente a su familia. A la muerte de su madre fue enseguida protegido por su madrina, Manuela Monnehay, hija de un perfumista francés instalado en Sevilla y discípula del padre de Bécquer y por su tío Joaquín Domínguez Bécquer, importante pintor sevillano; el poeta aprende pintura y humanidades y, de sus siete hermanos, tiene una complicidad especial con su hermano Valeriano, al que protegerá en momentos difíciles.

En 1854 marcha a Madrid, donde conoce entonces privaciones y el hambre, por lo que tendrá que aceptar trabajillos como biografías de políticos mal pagadas, traducciones, oficial en una oficina pública, dibujos, zarzuelas, etc. Para ganar algún dinero el poeta escribe, en colaboración con amigos intelectuales del Madrid de los cafés, comedias y zarzuelas como La novia y el pantalón (1856), en que satiriza el ambiente burgués y antiartístico que le rodea o, entre otras, La venta encantada, basada en el Quijote.

Su deficiente salud no le impide realizar numerosos viajes por España, gracias a los que escribió en 1857 una de sus obras más importantes: la Historia de los Templos de España. Se trataba de estudiar el arte cristiano español uniendo el pensamiento religioso, la arquitectura y la historia. El proyecto, inacabado, muestra las dotes organizativas del poeta.

En 1858, cansado y debilitado por el trabajo y las penurias, cae gravemente enfermo de tuberculosis. Le asisten su hermano Valeriano y su amigo Rodríguez Correa, quien, para encontrar recursos, rebusca entre los papeles de Gustavo Adolfo y encuentra la primera de las leyendas publicadas, El caudillo de las manos rojas, de ambiente hindú y de un exotismo orientalista bastante nuevo en España.

En 1860, gracias a Rodríguez Correa, consigue un empleo fijo de redactor en un gran periódico centrista español, El Contemporáneo; en este periódico hará de todo: crónica de salones, política, literatura... Desaparece El Contemporáneo en 1865.

Bécquer se casa en 1861 con Casta Esteban y Navarro -a la que sin duda no amaba ya que era conocido en Madrid su idilio con una mujer llamada Elisa Guillén, musa de varias de sus rimas-, hija de médico, a la que había conocido en la consulta a la que Bécquer acudía para tratarse de una enfermedad venérea contraída en sus años bohemios.

Son años fructíferos en los que el poeta publica la mayoría de sus rimas y leyendas y se hace un nombre, además de poder mantener una familia con hijos.

En 1864 Bécquer está cansado y no se recupera de su enfermedad. Así, marcha con su familia y con su hermano Valeriano, recientemente separado de su mujer, y de los hijos de éste, al Monasterio de Veruela, monasterio convertido en una hospedería tras la desamortización. Desde allí remitirá al periódico sus famosas Cartas desde mi celda, en las que, además de hacer reportajes sobre tipos y paisajes, hace un repaso de su vida pasada y actual, marcada por un profundo desencanto.

En 1868 Gustavo se separa de su esposa tras descubrir que ésta le es infiel, quedándose ella a cargo de sus dos hijos. Políticamente, con la revolución liberal, perderá el apoyo del ministro Luis González Bravo, protector y admirador de Bécquer, quien le había prometido publicar sus poesías, organizando sus rimas en el primer manuscrito del Libro de los gorriones, con prólogo del ministro.

Pero en los disturbios de la revolución el palacio de González Bravo fue asaltado por el pueblo y el manuscrito se perdió.

El 23 de septiembre de 1870 muere Valeriano y Gustavo ya no resiste el golpe. Tres meses más tarde muere Gustavo Adolfo entregando a Campillo los originales de su obra para que éste editara sus Obras Completas.

TEXTOS PUBLICADOS EN REALIDAD LITERAL

ENSAYO CLÁSICO: Bécquer terrorífico, El rayo de luna
Realidad literaL
Actualidad Crítica - Ensayo - Poesía - Narrativa - Clásicos castellanos - Lingüística- Clásicos universales