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Francisco de Quevedo y Villegas, (1580-1645). Nacido en Madrid, de familia hidalga (su padre fue secretario de la princesa María, esposa de Maximiliano de Alemania y su madre camarera de la reina) se educó en el ambiente de la corte. Huérfano a corta edad, estudió latín y griego con los jesuitas en Alcalá de Henares y filosofía, artes y teología en Valladolid. Marchó a Italia, al parecer huyendo de la justicia por haber dado muerte en duelo a un noble. Aquí conoce al duque de Osuna (1613) y bajo su servicio desempeñó importantes cargos políticos, tomando parte en la conjuración de Venecia, lo que le llevó a prisión y poco después el destierro (1620). Gran conocedor de la cultura clásica, estaba al corriente de las principales corrientes literarias de la Europa barroca, lo que le propició relaciones con los principales de la corte. Tanto es así que Felipe IV le nombró su secretario, pero pronto cayó en desgracia al descubrirse su identidad como autor de una sátira contra el conde duque de Olivares, por la que fue encarcelado (1632). En 1643, ya viejo, es puesto en libertad y retirándose a su señorío de Torre de Juan Abad. Murió dos años después en Villanueva de los Infantes. Dentro de la literatura del Barroco, Quevedo se inclinó por el conceptismo, en contraposición al culteranismo de Góngora. Desengañado por la decadencia de la España de los Austrias, su literatura reacciona hacia la sátira despiadada de los que atentan contra las buenas maneras y los valores morales, pero también encontramos hermosos versos de amor y de temática filosófico-moral, donde destaca el estoicismo como única fuerza que le ayuda a refugiarse en su mundo interior para soportar mejor los desastres de una España que se le viene abajo. De su obra en prosa destaca: Historia de la vida del buscón llamado don Pablos, ejemplo de vagabundos y espejo de tacaños (1626) Los Sueños (1627): El sueño de las calaveras, El alguacil alguacilado, Las zahúrdas de Plutón, El mundo por dentro y Visita de los chistes. Ensayos políticos: Política de Dios, gobierno de Cristo y tiranía de Satanás (1635), La vida de Marco Bruto (1644). Obras Ascéticas: Providencia de Dios (1641), Vida de San Pablo (1644) Obras Filosóficas: La cuna y la sepultura (1635). Crítica literaria: La culta latiniparla (1629), La Perinola (1633). Y una extensa producción poética, donde hay versos de temática satírico-burlesca, filosóficos, religiosos y morales, amorosos... de corte renacentista y/o barroca. TEXTOS PUBLICADOS EN REALIDAD LITERAL: |
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